El mundo de xarlie

blog de artículos de opinión

El lío de La Noria

Buena se ha liado con La Noria. Lleva tres semanas consiguiendo una publicidad fácil gracias a la polémica. Se nota que en La Noria y en Telecinco conocen y aplican el dicho popular de: “que hablen de mí, aunque sea mal”. Al final y al cabo, la semana pasada y en medio de toda la polémica que han generado ellos mismos, consiguieron que el programa televisivo tuviera una gran audiencia. Proporcionaron carnaza a los telespectadores y estos han respondido al morbo viendo el programa. Parece un contrasentido pero ya decía la propaganda franquista que “Spain is different”.
La Noria nunca se ha caracterizado por la sobriedad de sus entrevistas y debates pero hace tres semanas la gota colmó el vaso. Y esa gota fue la entrevista que realizó el presentador del programa a Rosalía García, madre del Cuco, implicado en la muerte y desaparición de la joven sevillana Marta del Castillo. No era la primera entrevista que se le hacía en televisión. Sin embargo, en esta ocasión, 10.000 euros lo cambiaron todo.
Es conocido por todos que a menudo los invitados a los programas de televisión cobran cuantiosas cantidades económicas por informar o no, de sus vidas y milagros pero esta vez el caso era diferente. La opinión pública tiene muy presente que este no es un caso judicial cualquiera. A nivel mediático está pasando a la historia igual que otros tristes casos pasaron a nuestra historia reciente como el de las chicas de Alcàsser o la niña de Huelva. Son situaciones en que una víctima va calando poco a poco en nosotros hasta quedarse instalada entre nuestras referencias simbólicas. En ocasiones, la singularidad del caso se debe a la juventud de la víctima, en otros es debido al nivel de crueldad del asesino e incluso hay casos que nunca llevan a resolverse y el misterio queda ahí, perenne. Son casos que quedan en nuestro imaginario colectivo.
El caso quedó destapado cuando el bloguero y periodista Alberto Herreros. Publicó en su página web el cobro por parte de la madre del Cuco de los 10.000€ de marras. De inmediato las redes sociales se inundaron de protestas ante semejante dispendio pagado por una televisión privada. Lo que más dolió a la opinión pública fue la comparación con los numerosos gastos ocasionados por búsqueda del cuerpo de la joven desaparecida. El dinero pagado a la madre de un acusado de encubrimiento de la desaparición de una joven bien podría haber servido para sufragar los dispendios ocasionados por la búsqueda de joven. Y si a todo esto le sumamos que estamos inmersos en una gran crisis económica, social y moral, aún “jode” más dicho dispendio.
Pero Herreros no solo anunció el importe cobrado sino que dio un paso más al anunciar el listado de anunciantes que aparecen en el programa de La Noria. Día a día fue aumentando la presión sobre los anunciantes para que retiraran la publicidad que insertan en dicho programa. Los anunciantes pronto comprendieron que se trataba de una publicidad muy negativa para ellos y poco a poco fueron anunciando su negativa a publicar cuñas publicitarias en el programa.
Ante dicha situación, a la semana siguiente, se inició el programa con una reivindicación victimista del presentador de La Noria Jordi González. Quien te ha visto y quién te ve cuando presentabas un magazine tan fantástico como Les mil i una nits en TV3. Ahora presentando productos como La Noria donde reina el cotilleo, el debate de corral de vecinos y la polémica. A la vez, también presenta en Telecinco adalid de la telebasura, otro programa llamado Más allá de la vida donde le auxilia una médium con el fin de comunicar a famosos con parientes fallecidos. Sencillamente patético.
Pasa otra semana y se anuncia que el 19 de noviembre La Noria se emitirá sin anunciantes. La fórmula para que esta medida no sea onerosa para la cadena televisiva es recolocar anuncios en otras franjas horarias. Menos ingresos para la cadena televisiva debido a que La Noria se retransmite en prime time, horario de máxima audiencia. Y ahí está el otro quid de la cuestión. La audiencia respaldó al programa. ¿Cómo se entiende esto? Las redes sociales vilipendian al programa pero en cambio el público habitual de la tele va por otro lado. Representan sensibilidades diferentes. Son públicos diferentes. ¿A quien tienen que hacer casos los programas? A los seguidores de las redes sociales, pocos pero que hacen poco ruido o a la audiencia televisiva, más numerosa pero silenciosa. ¿Será este caso paralelo al de los indignados y a los votantes de los partidos mayoritarios? Gracias a La Noria se abre el debate.
El último paso de esta historia ha sido la retirada por parte de Telecinco de dos programas considerados de la corriente telebasura. Se trata de Enemigos íntimos y Resistiré, ¿vale? Hay quien opina que Telecinco ha sacrificado dos peones para conseguir mantener el rey y la dama en el tablero (La Noria y Sálvame).
Esta noche tendremos el próximo capítulo de esta historia en torno a La Noria. Esperemos que su futura desaparición sea la punta del iceberg del fin de la telebasura. Y ojalá, la audiencia que respalda estos programas deje de hacerlo.

Anuncios

Navegación en la entrada única

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: